Hoy os voy a hablar un nuevo soporte de publicidad exterior que se ha instalado en Madrid recientemente:
¡¡LOS CHIRIMBOLOS!!

También llamados pantallazos o tirachinas han proliferado en las últimas semanas por la capital, miden 6,10 m2 y serán en total 500 unidades que se plantea levantar.
Pero la polémica que ha surgido con su instalación, radica en que muchos de los nuevos soportes tapan la vista de los edificios que tienen detrás. Los vecinos afectados explican que pantallazos de han puesto de la noche a la mañana, sin consultar con los vecinos en los casos que obstaculiza la vista de los edificios.
Al menos cinco edificios invadidos por los nuevos chirimbolos están catalogados con protección parcial, estructural o integral. Cualquiera de los residentes del bloque necesita un permiso municipal especial antes de cambiar un baño, remodelar la escalera o pintar la pared de una habitación, por ejemplo. Pero no se requiere ninguno para colocar un soporte de cuatro metros delante de la fachada.
El Ayuntamiento de Madrid revisará la ubicación de los chirimbolos que reciban quejas de los vecinos o dificulten la visibilidad de monumentos históricos. Según el alcalde , Alberto Ruiz-Gallardón, "no hay ningún tipo de rigidez en este asunto. Todo lo contrario, el Ayuntamiento será muy flexible". El alcalde aseguró que se retirarán aquellos que no estén adecuadamente situados.
El propio Ruiz Gallardón, en una entrevista al diario El País el pasado mes, reconoció que los soportes no le gustan, y que este modelo era el menos agresivo del concurso de contratación. Según el regidor: “En una ciudad tienes que establecer muchos elementos que no son plenamente de tu agrado. Éstos son probablemente los menos agresivos para el paisaje, y Madrid tiene menos superficie publicitaria por habitante que cualquier capital europea. Pero eso no significa que me gusten. Estéticamente, me parece que no contribuyen a la ciudad. Pero hay muchos elementos que a mí pueden no gustarme y que son convenientes.”
Aparte de los nuevos y viejos chirimbolos, en Madrid hay ya 2.000 luminosos coronando los tejados de los edificios. En cabinas, banderolas, banderines, vallas, marquesinas, muros medianeros, postes, depósitos de reciclaje... En el centro de Madrid se cifran en más de 150.000 los letreros y rótulos publicitarios.
"La mayoría del mobiliario urbano tiene por objeto único soportar publicidad", critica Pedro Santín, concejal de Medio Ambiente del PSOE. Los nuevos soportes albergarán 10.000 m2 de publicidad más.
La mayoría de los pantallazos están situados en calles de mucho tráfico, están colocados para reclamar sobre todo la atención de los conductores. Pero hace 18 años se prohibió las vallas en carretera por considerar que eran peligrosas para la seguridad vial. En la capital no se ha planteado nada similar de momento con los chirimbolos publicitarios, según una portavoz del área de Movilidad del Ayuntamiento. "Cualquier elemento publicitario despista, pero no más que las lonas”.
Os planteo una situación, como cartelistas en potencia que somos, imaginaros que un cartel que habéis diseñado se instala en un chirimbolo que os tapa la vista que antes teníais en casa. ¿Qué es lo que haríais?
Os dejo el video del Proteste Ya sobre los chirimbolos que hicieron en Caiga Quien Caiga.
